día de las madres

Con María, Feliz Día de las Madres

Mensaje del Rector

La familia Azteca celebra este 10 de mayo a nuestras madres, es por ello que quiero compartir con ustedes, madres de familia, hijas e hijos, algunas reflexiones devenidas de la sabiduría divina.

Dios dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo, para lo cual le hizo una ayuda adecuada, al formar a la mujer fue presentada ante el hombre: “Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada mujer, porque del varón ha sido tomada. Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne.” (1)

Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó. Los bendijo Dios, y les dijo: “Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla…”. (2)

El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes. (3). Dios concedió al hombre y a la mujer el continuar la creación con la generación de los seres humanos, pero es en particular a la mujer a quien le concedió el don de la maternidad.

La vocación materna de las mujeres les ha llevado en la historia al sacrificio en favor de sus hijos:

  • La madre de Moisés a los tres meses, por el riesgo de su muerte ante los egipcios lo puso en una cestilla en el río para que se salvara.” (4) Y le fue restituido.
  • La madre de los siete hermanos macabeos, los alentó a morir antes que faltar a su vínculo trascendente con Dios: “Es preferible morir a manos de hombres con la esperanza que Dios otorga de ser resucitados de nuevo por él.” (5)

El libro de los Proverbios expresa un Poema en Honor a la Mujer Perfecta: Una mujer completa, ¿quién la encontrará? Es mucho más valiosa que las perlas… Alarga su palma al desvalido, y tiende sus manos al pobre… Abre su boca con sabiduría, lección de amor hay en su lengua… Se levantan sus hijos y la llaman dichosa; su marido, y hace su elogio: ¡Muchas mujeres hicieron proezas, pero tú las superas a todas! (6)

El libro de la Sabiduría expresa nuestros deberes de hijos: “Que soy un siervo tuyo, hijo de tu sierva, un hombre débil y de vida efímera, poco apto para entender la justicia y las leyes.” (7)

Y para cumplir nuestros deberes de hijos es que Dios nos regaló a nuestra Madre y a María como madre de todos, quien respondió fielmente a su vocación: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.” (8) «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» (9) Y en el ejercicio de su vocación maternal nos acompaña y ayuda como lo hizo visitando a su prima Isabel. (10)

Y es por eso que Jesús nos da a nuestra Madre y a María como nuestra madre eterna: “Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre.” (11).

¡Felicidades a todas nuestras madres que han cumplido fielmente con su vocación, y que nos acompañan en el cumplimiento de la nuestra! ¡Que Dios les siga bendiciendo!

Dr. José Agustín López González Pacheco
Rector
“POR UN MEXICO TRASCENDENTE”

Referencias: (1) Génesis cap. 2, 18-24; (2) Génesis cap. 1, 27-28; (3) Génesis cap. 3, 20; (4) Éxodo cap. 2, 1-10; (5) Macabeos II, 7, 1-38; (6) Proverbios capítulo 31, 10-20- 26, 28-29; (7) Sabiduría cap. 9, v. 5; (8) Lucas 1, v.2; (9) Lucas 1, v.38; (10) Lucas 1, 39-56; (11) Juan 19, 26-27.